
Los vinos pasificados se remontan a lo más antiguo de la cultura del vino cuando se producían en los territorios actuales de Turquía y Macedonia. Fueron los fenicios primero y más tarde los griegos, los que lo expandieron por toda la cuenca mediterránea en donde fueron adaptándose a los distintos terruños. Su nombre en latín es pansum, extendido.
En Cingles Blaus pasificamos la uva en estanterías bajo techo en el Mas de les Moreres, en un recinto de muros gruesos de piedra que aseguran la oscuridad y temperatura necesarias. A las vez permiten la circulación de suaves corrientes de aire, que con la humedad de las mañanas hace propicia la podredumbre de la uva y la aparición del hongo de la botrytis. Este método es más parecido al que se usa en el norte de Italia, como Friuli y Veneto, que al del sur de España, que debido a las características de su clima, desarrolla una pasificación expuesta al sol. Estos vinos son por excelencia un concentrado de perfumes, sabores, historia. En una palabra, terruño.
En Aurí, hemos buscado el retorno a lo tradicional, cuando en las casas se pasificaba la uva para hacer vinos dulces que acompañaban los postres y daban energía para ir a trabajar al campo. Un pequeño homenaje a las tradiciones de nuestros ancestros, adaptadas al mundo contemporáneo. Aurí es un vino sofisticado, para el que quiere recordar y disfrutar los sabores de los vinos dulces de siempre. Es un vino para el que quiere descubrir y para el conocedor de este tipo de vino.
Eloi Milá, enólogo
Cingles Blaus S.L. - Cornudella de Montsant - Tel 977 326 080
Desarrollado por somosene